En lo relativo al sexo del ejemplar a adquirir, no existen especiales ventajas en favor de uno o de otro: todo depende del futuro propietario. Sin embargo, por lo general, los machos son más solicitados, especialmente por quien tiene necesidad de un perro con un carácter más fuerte e inquieto, y no quiere las complicaciones inherentes a los dos períodos estacionales de celo, por los cuales han de pasar las hembras: pérdidas vaginales que se prolongan durante, aproximadamente, dos semanas y que pueden manchar de sangre sofás, alfombras y camas. Durante todo este tiempo, es preciso, además, mantener a las perras alejadas de los machos para prevenir el obvio peligro de un embarazo indeseado. Todo esto no quita que las hembras sean más dulces y afectuosas y, a menudo, más tolerantes con respecto a otros animales.
lunes, 10 de marzo de 2008
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